Ser un niño de verdad

Noviembre 14, 2009

“I’m a corporate puppet, and I’m gonna need more string so I can keep beliving I’m gonna be a real boy someday”. (Soy una marioneta corporativa, y voy a necesitar más cuerda, para seguir creyendo que vy a ser un niño de verdad algún día)

La frase magistral es de Dick, el personaje de Jim Carrey en “Las Locuras de Dick y Jane” en el medio de un bar al mejor estilo “club de caballeros” donde él se burla envidioso de los ejecutivos que se juntan allí a hacer negocios.

La película es simplista, llena de lugares comunes y sobreactuaciones de Carrey, que hace buena pareja con Tea Leoni (Jane), quien por otra parte fue junto con David Duchovny de las parejas preferidas de Hollywood (algo que ya no les importa ni a ellos).

En medio de tanta escena cómica, esta frase pasa desapercibida pero es muy fuerte. Y no es casual. Después de todo el humor es una forma de desvío por la cual podemos soportar la realidad en la que vivimos, levantarnos todos los días e ir hacia donde el pupet master nos conduzca.

No hace falta ser ejecutivos o trabajar en corporaciones. Todos de una forma u otra hacemos lo que hacemos como burros siguiendo la zanahoria que nos ponen delante, o mejor dicho que nos ponemos por delante, porque tan burros somos que hasta nos creemos jinetes.

La frase me hizo acordar a un video que el profesor y sociólogo Pablo Alabarces mostró esta semana en clase:

Miren por favor el detalle de la mano izquierda frenética

Más allá de la parodia y el grotesco exagerado, todos tenemos de vez en cuando ataques de ira (momentos de lucidez quizás) en los que nos damos cuenta de estas cosas. El alcohol o las pastillas para calmar esta furia vienen en variadas formas y colores.

Nunca coincidí con Marx en que “la religión es el opio de los pueblos” –creo que la religión puede ser opresiva o liberadora- sino que hay diversos tranquilizantes en distintas épocas y otros eternos, llámense dinero, vacaciones, ascenso, falso prestigio, amor, vocación, consumo… acepto ofertas; ¿cuál es tu somnífero?

Más info:
Peter Capusoto
Fun with Dick and Jane


The best thing that hit the web since porn

Octubre 12, 2009

It’s called WordPress
It’s my CMS
It’s the best thing that hit the web since porn.

Se llama WordPress
Es mi Sistema de Gestión de Contenidos
Es lo mejor que salió en la web desde la pornogafía.

Quién dijo que los geek no pueden ser creativos? Que este sea el nuevo himno en Wordcamp.

Visto en e-periodistas


El Proyecto

Septiembre 6, 2009

Este es el proyecto de Ley de Radiodifusión presentado por la Presidenta de la Nación Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, a través del Interventor del Comfer, Licenciado Gabriel Mariotto, en el Congreso de la Nación el 27 de agosto del 2009.

Confieso que no tuve tiempo de leerlo en detalle pero me interesaba difundirlo por este medio para aquellos que puedan estar interesados en darle una ojeada.  Por lo tanto no puedo aún opinar del proyecto de buena fe.

Si debo confesar que la rapidez con la que quiere tratarse esta ley en el Congreso para hacerlo con mayoría oficialista no me inspira mucha confianza. Por otra parte, las ganas de la oposición de dilatar la desición tampoco.

Luego de que uno de los primeros actos del gobierno de Néstor Kirchner fuera modificar el polémico artículo Nº 45 con una mano mientras con la otra -cual mago experto-  polongaba por 20 años las licencias de radiodifusión de las principales señales, es claro que cualquier ley de radiodifusión de este gobierno será debido a la coyuntura mediática actual y por lo tanto, cortoplacista.  Esa movida dejo el escenario de dos de los soportes principales de información -radio y TV- sin cambios durante dos décadas, potenciando el oligopolio mediático de Buenos Aires. ¿Debemos confiar entonces esta ley a la gestión actual?

Creo que mientras como centro del debate mediático se discuta el falso “fútbol grátis” -al que los periodistas se han prendido como moscas a la miel-  no estarán dadas las condiciones para el trato en serio de una ley de radiodifusión que promueva un uso democrático de los medios de comunicación.  


Writer, Ghost Writer

Agosto 12, 2009

20070526150130-fantasma

Ante todo me presento: Paulita Krizanovic, 26 años recién cumplidos y no asumidos (aún) estudiante eterna de comunicación social en la universidad más absurdamente sobrevaluada del país, aspirante en construcción a periodista y of course, ghost writer.

Dejando de lado las introducciones James-Bondianas, hace unos días, conversando con un ex jefe me enteré, a casi dos años de tener el mismo trabajo,  que el término técnico -¿poético?- para la actividad que desempeño es “ghost writer”. ¿Despistada? Quizás. Hasta ahora me había autodesignado (autoinventado, como hace todo el mundo) “periodista invisible”. No estaba tan lejos del término inventado socialmente.

Según mis fuentes, es cada vez mayor la cantidad de libros que no son escritos por quienes los “autorean” (¿inventé otra palabra?). Mis compañeras de trabajo y yo hacemos lo propio pero en periodismo. Para colmo, de a poquito voy conociendo más y más periodistas con team propio, y más editores a los que esto les viene bárbaro.

No puedo decirles lo malo que puede ser para el autoestima trabajar de fantasma invisible. Esto teniendo en cuenta que el trabajo, y no lo digo yo, es la forma en la que nos insertamos en la sociedad, nos hacemos un lugar en la cadena de sentido. Pero esto –que no es para exagerar- suele de repente aparecer como “grave” cuando te toca cruzar la barrera de los 25 hacia el otro lado y te pega peor que las canciones que escribió Sabina cuando estaba deprimido (que son las más deprimentes que conozco).

Claro que quienes leen el blog saben que yo no escribo historias deprimentes (para eso está Sabina que lo hace bien). Y a esta altura se habrán dado cuenta de que este texto tiene final feliz, ya que está especialmente escrito para los escritores fantasma invisibles.

Como fan de las películas de terror y sangre que soy, no puedo más que sentirme contenta por pertenecer por fin a alguna especie sobrenatural como tantas hay. Por caso, vampiresas chupasangre –hoy conocidas como “botineras”- mutantes devenidos en bellezas exóticas que adornan las pasarelas de moda, y finalmente políticos, punteros, dirigentes de clubes de fútbol, policías y otras yerbas terroríficas.

Los fantasmas me generan una singular atracción luego de haber leído durante el CBC el libro “Los otros”, de una autora cuyo nombre no recuerdo y no pude ubicar. En el libro se incluye a los fantasmas en el grupo de “los otros”, los personajes típicos de la literatura que nunca son protagonistas, y por supuesto, nunca tienen la palabra, no cuentan la historia (les suena?). Y así la autora invita a producir un cambio radical: darle la palabra a los otros, a los marginados, los que han permanecido sin voz. Como verán, un mensaje social más que revolucionario, que trasciende sin duda el ámbito de la escritura, la semiótica o el periodismo.

Y es que las películas de terror, por largas que sean, tarde o temprano terminan. Este es el mensaje que quería dejarle a mis colegas invisibles. Ojalá algunos pasen, comenten, y firmen; dense el gusto de romper el silencio fantasmal y empecemos a cambiar la historia.

Y disculpen aquellos a los que no les gusta el divague semiológico de las 3 de la mañana. Seguiré analizando en el futuro otros términos inventados y reales acerca del periodismo o el mundo académico, pero prometo hacerlo a horas más razonables donde la cabeza funcione como corresponde.